Diseñado con el objetivo de iniciar y desarrollar un correcto proceso de acimatación para prepararnos antes de iniciar expediciones montaña de más de seis mil metros de altitud, pero también para ver como responde nuestro cuerpo a la altitud y disfrutar de estas emblemáticas montañas buscando combinar el «proceso de acomodación» descubriendo y disfrutando de los Andes Centrales.
Un programa de seis días en el que se realizarán ascensos progresivos en altitud en un entorno controlado, combinando senderismo, técnicas de montañismo y de aclimatación supervisadas por guías de montaña. El programa permite adaptarse gradualmente a las condiciones extremas de altura, mejorando la resistencia y aumentando las posibilidades de éxito en cumbres mayores. Ideal para quienes buscan maximizar su rendimiento y seguridad en expediciones de gran altitud.
La locación elegida en este programa es el «Cerro El Plomo»: una imponente montaña ubicada en la cordillera de los Andes a un par de horas de Santiago. Con una altitud de 5,424 metros es la cumbre más alta visible desde la capital de Chile y un destino emblemático para los montañistas locales. Conocido por su belleza y su importancia cultural, «El Plomo» alberga un sitio arqueológico incaico en su cima, en el que se descubrió en el año 1954 una momia de un niño que fue ofrendado en la ceremonia de la «Capacocha».
Su ascenso ofrece paisajes espectaculares y una experiencia única en alta montaña, combinando aventura e historia. El acceso por el valle del río Cepo permite un ascenso gradual, con buenos lugares para acampar, y la posibilidad de transportar nuestra carga mediante los servicios de los Arieros locales y sus mulas o caballos pilcheros. También nos permite una variedad de rutas complementarias que podemos realizar desde el campamento de «Piedra Numerada» o «Federación» a las principales cumbres aledañas: como pueden ser el «cerro Bismark» o «El Cepo» o alguna cumbre de las ladera de «Cancha Carreras».
Desde el campamento base del cerro El Plomo tenemos diferentes alternativas para seguir ganando altura y permitir a nuestro cuerpo adapatarse fisiologicamente. Una de nuestras opciones preferidas es el ascenso de la Punta Santiago, desde donde podemos tener una de las mejores vistas al glaciar colgante y la ruta normal de ascenso.
Las rutas normales al Punta Santiago y Plomo no presentan mayores dificultades técnicas: ambas requieren el cruce de neveros y glaciares sin mayor exposición; discurren por terrenos de bastante acarreo y sectores en los que a veces no hay sendero, a lo que se suma la altitud, por lo que si bien no requieren mayores conocimientos técnicos, si demandan un muy buen estado físico y exeriencia en jornadas largas en montaña o trekking.